Las personas sin hogar representan una de las caras más severas de la exclusión social, viviendo una realidad que se caracteriza por la falta de una vivienda estable y el desarraigo de la comunidad. En España, aproximadamente 33.000 individuos se encuentran en esta situación, más de 8.000 en Andalucía, enfrentando riesgos constantes para su salud y seguridad, con una vulnerabilidad adicional para las mujeres debido a la violencia que sufren en las calles.
Factores que conducen a la situación de calle
El ingreso en una situación de calle no suele ser resultado de un solo evento, sino de una combinación de factores estresantes y traumáticos. Entre ellos, la pérdida de empleo, la muerte de un ser querido, rupturas sentimentales y la pérdida de la vivienda son comunes. Estos eventos, cuando ocurren en un corto período, pueden llevar a una persona a un punto crítico del que es difícil salir sin ayuda adecuada.
¿Cómo es el perfil de las personas que están en esta situación?
El perfil de las personas en situación de sinhogarismo es diverso, pero algunas características comunes incluyen:
- Mujeres en situación de exclusión social.
- Personas en desempleo de larga duración.
- Parejas jóvenes con hijos a cargo (20-40 años).
- Familias desahuciadas y monoparentales.
- Personas con discapacidad psíquica o problemas de salud mental.
- Jóvenes ex tutelados/as que al cumplir 18 años se encuentran en situación de calle por falta de recursos económicos y redes sociales.
- Personas con adicciones.
Factores desencadenantes
El sinhogarismo es el resultado de múltiples factores estructurales y personales que incluyen:
- Económicos: pobreza, dificultades financieras, dependencia de prestaciones sociales, ausencia de protección social.
- Laborales: desempleo, subocupación, falta de cualificación laboral, precariedad laboral.
- Formativos: analfabetismo, bajo nivel educativo, fracaso escolar, abandono prematuro del sistema educativo.
- Sociosanitarios: falta de acceso a recursos sociosanitarios, adicciones, enfermedades mentales y crónicas.
- Relacionales: deterioro o debilidad de redes familiares y sociales, conflictos intrafamiliares, estigmatización social.
- Ciudadanía y Participación: restricciones en el acceso a la ciudadanía y participación social, privación de derechos.
Estrategias para superar el desamparo
Salir de esta situación requiere de intervenciones integrales que aborden desde la atención inmediata en la calle hasta programas de acogida y apoyo social, psicológico y sanitario. Iniciativas como el programa «Housing First» proporcionan un hogar estable y apoyo socioeducativo, ayudando a las personas a recuperar su autonomía y establecer una vida sostenible. Además, los centros de día ofrecen servicios básicos y actividades que promueven la reintegración social.
Obstáculos en el camino
La situación de desamparo se agrava por factores estructurales y personales. La aporofobia, el rechazo social hacia las personas pobres, y la discriminación son barreras significativas. Las políticas insuficientes en vivienda y empleo, así como la precariedad laboral y el desempleo, especialmente en regiones afectadas por la crisis económica como Andalucía, perpetúan esta realidad. La falta de redes de apoyo social también juega un papel crucial en mantener a las personas en la calle.
¿Qué hace Inserta Andalucía?
En Inserta Andalucía, trabajamos para cubrir las necesidades básicas de las personas sin hogar mediante centros de día y recursos residenciales.
Nuestros centros de día proporcionan servicios como duchas, lavandería, áreas de descanso, talleres y acceso a equipos informáticos. Estos servicios buscan mejorar la calidad de vida y ofrecer una oportunidad para salir de la situación de calle.
Los recursos residenciales, por su parte, ofrecen pisos asistidos donde nuestros y nuestras profesionales de la intervención y la inserción sociolaboral brindan apoyo continuo. Estas actuaciones se enfocan en desarrollar la autonomía, la independencia y la empleabilidad, ayudándolos y ayudándolas a cubrir sus necesidades básicas y acceder a una vivienda digna.
Durante 2023 hemos atendido a más de 100 personas en recursos residenciales y a más de 3500 en nuestros ocho centros de día en Andalucía.
Objetivos y perspectivas futuras
Nuestros objetivos incluyen mejorar el acceso de las personas sin hogar a ingresos que les permitan cubrir sus necesidades básicas y resolver su situación. También buscamos aumentar el nivel de satisfacción con el sistema de atención, reducir las desigualdades que afectan a las mujeres en situación de calle, y aumentar las plazas en viviendas con apoyo.
Adicionalmente, nos enfocamos en mejorar la calidad de vida de las personas con necesidades complejas y en consolidar un sistema de gobernanza integral que coordine administraciones y entidades del tercer sector. Otro objetivo es tener un conocimiento actualizado de la realidad del sinhogarismo en Andalucía.
La lucha contra este fenómeno requiere de un enfoque multidimensional que incluya políticas públicas efectivas, servicios de apoyo integral y una sociedad más inclusiva y solidaria. Solo a través de la cohesión social y el apoyo continuo se puede ayudar a las personas sin hogar a reconstruir su vida y recuperar su dignidad. La labor de organizaciones como la nuestra es crucial para avanzar hacia una sociedad donde todas las personas tengan la oportunidad de vivir con dignidad y estabilidad.




