Cada campaña agrícola demanda miles de manos temporeras. Sin alternativas habitacionales ni contratos formales, muchos trabajadores y trabajadoras migrantes acaban levantando chabolas de plástico y palés en los márgenes de los invernaderos de Huelva y Almería. Allí la falta de agua potable, luz y saneamiento convierte lo cotidiano en una carrera de obstáculos para la salud y la dignidad.
Nuestra intervención integral
En Inserta Andalucía entendemos que la pobreza habitacional no se combate solo con asistencia puntual. Por eso desplegamos equipos multidisciplinares que combinan orientación laboral, acompañamiento jurídico y apoyo psicosocial. Nuestro objetivo es que cada persona pase de la infravivienda a un proyecto de vida autónomo y estable.

1. Escucha activa y diagnóstico individual
Comenzamos sentándonos –literalmente– sobre cajas, bancos improvisados o alfombras en el exterior de las chabolas. Ese espacio de confianza nos permite analizar la situación administrativa, las competencias profesionales y las barreras sociales de cada participante. Con esa información diseñamos un Itinerario Personalizado de Inserción que marca metas realistas y plazos de seguimiento.
2. Formación y clases de castellano
Para muchos y muchas residentes, el idioma es la llave que abre todas las puertas: solicitar un contrato, ir al centro de salud o defender sus derechos. Por ello organizamos aulas móviles de castellano dentro de los propios asentamientos y talleres de alfabetización digital. Al mismo tiempo impartimos competencias transversales como trabajo en equipo o gestión del tiempo, indispensables en cualquier puesto de trabajo.
3. Puente hacia el empleo digno
Con alianzas empresariales locales coordinamos prácticas formativas y entrevistas en cooperativas agrícolas, empresas de logística y hostelería. A lo largo del proceso acompañamos la regularización documental, la obtención de la tarjeta sanitaria y la búsqueda de alojamiento alternativo. El resultado es un salto de la economía informal a contratos con cotización y derechos.

Impacto social y económico
Una persona que accede a empleo estable multiplica por cinco sus ingresos medios y reduce el riesgo de exclusión severa. A nivel comunitario, cada inserción genera un efecto tractor: vecinos y vecinas que ven el cambio se inscriben en las formaciones, los y las menores acuden con más frecuencia al colegio y la economía local incorpora mano de obra cualificada y formada. Además, al disminuir los asentamientos se libera presión sobre servicios públicos de emergencia y se mejora la imagen internacional del sector agrícola andaluz.
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