Las fuertes lluvias que han afectado estos días a gran parte de Andalucía han tenido consecuencias devastadoras en muchos pueblos y municipios, arrastrando lodos, inundando calles y dejando tras de sí una estela de destrucción. Entre ellos, Huétor-Tajar (Granada) ha sido uno de los lugares más golpeados, con ríos crecidos y viviendas afectadas seriamente por la lluvia y el barro.
En medio de esta emergencia climática, ha surgido una respuesta que merece ser contada: un grupo de jóvenes del centro de menores COISL Fernando de los Ríos, gestionado por Inserta Andalucía, ha salido a apoyar a esta comunidad, ayudando a limpiar barro, retirar escombros y acompañar a las familias afectadas en el inicio de la recuperación.
Qué es el COISL Fernando de los Ríos
El Centro de Orientación e Inserción Social y Laboral (COISL) Fernando de los Ríos es un recurso de Inserta Andalucía destinado a menores que no cuentan con una red familiar o afectiva estable.
Inserta Andalucía es una ONG andaluza con más de una década de experiencia en la lucha contra la pobreza y la exclusión social, trabajando por la infancia y la juventud en situación de vulnerabilidad.
Los COISL son mucho más que espacios residenciales. Su objetivo es proporcionar acompañamiento integral que combine orientación educativa, apoyo emocional, formación y actividades que ayuden a estos jóvenes a crecer con herramientas positivas para la vida, la convivencia y la inclusión social.
Cada experiencia se concibe como una oportunidad para potenciar su desarrollo personal, su autoestima y su autonomía.

Jóvenes que actúan más allá de sus límites
Ante la catástrofe climática, los chicos y chicas del COISL no reaccionaron con miedo o pasividad. Todo lo contrario: se organizaron para salir a Huétor-Tajar a tender una mano a las familias afectadas, demostrando solidaridad, responsabilidad y compromiso social.
La acción no fue simbólica. Los jóvenes se pusieron manos a la obra limpiando barro de las calles y de las viviendas, ayudando a recuperar espacios comunes y acompañando a vecinos y vecinas en un momento crítico.
Lo que podría haber sido una actividad de voluntariado tradicional se transformó en una experiencia educativa con significado profundo para los participantes.
No se trata solo de limpiar un pueblo tras un temporal, sino de construir sentido de pertenencia, empatía y orgullo por servir a la comunidad.
Aprender con la acción
Cada persona que forma parte del COISL Fernando de los Ríos vive una historia única y, en muchos casos, difícil.
Su trayectoria puede estar marcada por la ausencia de apoyos familiares, experiencias de vulnerabilidad o situaciones en las que las oportunidades han sido escasas.
Actividades como esta no solo ayudan a otros, sino que tienen un impacto directo en el proceso educativo y emocional de los jóvenes: promueven la empatía, la resiliencia, el trabajo en equipo y el compromiso social.
A través de estas experiencias, los menores aprenden valores imposibles de transmitir solo desde un aula: solidaridad, esfuerzo compartido, colaboración y responsabilidad.
Inserta Andalucía: misión y acompañamiento
Desde su fundación, Inserta Andalucía trabaja para erradicar la pobreza y la desigualdad en Andalucía, enfocándose en la infancia, juventud y familias en riesgo de exclusión.
Su propósito no es solo cubrir necesidades básicas, sino proporcionar un apoyo que transforme vidas y construya oportunidades reales para el futuro.
Los centros COISL forman parte de este enfoque integral, actuando como puentes entre la protección residencial y la vida independiente.
Los profesionales combinan acompañamiento emocional, actividades educativas y experiencias prácticas que favorecen el desarrollo personal y social.
Más que una ayuda: un aprendizaje con sentido
La aportación de los jóvenes del COISL no solo se mide en horas de trabajo o en espacios recuperados.
Su impacto se refleja en la mirada de las personas apoyadas y en el crecimiento personal de cada participante.
La experiencia en Huétor-Tajar demuestra que, incluso en los momentos más difíciles, la solidaridad fortalece a las comunidades.
Y que los jóvenes, cuando reciben acompañamiento y confianza, pueden convertirse en agentes de cambio.







