Angélica, de 28 años, llegó a España desde México hace tres años con un sueño claro: estudiar un máster en ilustración y dedicarse a escribir libros infantiles. Sin embargo, la vida le dio un giro inesperado cuando se quedó sin dinero y se vio en situación de calle.
A pesar de las dificultades, encontró en su camino personas que le hicieron creer nuevamente en las oportunidades. «Gracias a ellos, hoy puedo decir que los sueños son posibles si no dejas de luchar por ellos.» Para poder seguir adelante, Angélica compagina sus estudios con un trabajo en una cadena de comida rápida. «No es fácil, pero cada día que trabajo me acerca un paso más a mi sueño.»Recientemente, ha dado un paso importante hacia su meta con la publicación de su primer libro, Dicen que los duendes lanzan gotitas. Con cada historia que escribe, busca inspirar a los más pequeños y contribuir a un futuro más solidario y empático.






